PRENSADOS

Universidad de Pamplona | Programa de Comunicación Social

Informar para comprender la importancia del periodismo económico

Columna de opinión por: Karla Pérez | 18 de junio de 2026

Diplomado en Periodismo Económico

Formación de comunicadores en economía: Diplomado en Periodismo Económico 2022. (Fuente: aipef.cl)

Diariamente nos topamos con novedades financieras: el costo del combustible aumenta, las tarifas del transporte varían, la comida eleva su valor o las autoridades decretan tributos recientes. A primera vista lucen como simples cifras, no obstante, a mi juicio, alteran nuestra rutina mucho más de lo que solemos creer. Estimo que la labor periodística enfocada en la economía juega un rol esencial, dado que facilita el entendimiento de cómo las determinaciones monetarias repercuten en el día a día de la gente, abarcando desde los consumos habituales hasta las opciones de empleo y el bienestar general.

Si faltara esta rama informativa, gran parte de la población no comprendería la razón por la cual los ingresos rinden menos o de qué manera ciertas variaciones en el mercado acaban golpeando áreas tan comunes como la movilidad, la dieta o incluso el modo de proyectar el ahorro. El atractivo de esta vertiente del periodismo radica en que no se limita a los números, sino que desmenuza y estudia el trasfondo. Considero que no es suficiente reportar que "la inflación creció"; un comunicador capacitado en el área tendría que evidenciar cómo dicho incremento se plasma en la tienda de víveres, en los recibos públicos o en la tarifa del bus.

Karla Pérez, autora del artículo

Karla Pérez, autora de la columna de opinión.

De acuerdo con los registros del DANE, para el año 2026 el índice inflacionario en territorio colombiano trepó al 5,68 %, golpeando primordialmente renglones como la comida, la atención médica y la movilidad. Este panorama prueba que el ámbito financiero no es un asunto distante, sino un escenario que toca a diario a multitud de hogares en el país, forzándolos a reestructurar sus presupuestos para satisfacer sus carencias elementales.

De igual forma, sostengo que uno de los propósitos cruciales de este campo es indagar y confrontar a las entidades que trazan el rumbo financiero, tales como las entidades bancarias, las corporaciones gigantes o el propio Estado. A mi modo de ver, la prensa no tiene que restringirse a replicar boletines oficiales, sino que debe escudriñar sus impactos, propósitos y derivaciones. En muchas ocasiones, ciertas plataformas exponen los temas monetarios con un lenguaje sumamente técnico, provocando que los ciudadanos perciban que dichos asuntos les son ajenos, a pesar de que golpean de lleno su cotidianidad.

En síntesis, la información económica no divulga exclusivamente estadísticas o índices bursátiles, sino vivencias que atraviesan millones de individuos jornada tras jornada. A menudo carecemos de consciencia sobre el nivel de influencia que poseen los dictámenes financieros en nuestra existencia, hasta que el sueldo se agota rápido, los productos se encarecen o las puertas laborales se cierran. Por tal motivo, valoro que entender la dinámica de los mercados es igualmente una vía para asimilar el presente y el porvenir de la comunidad.

"El comportamiento ético constituye otro factor insustituible en esta labor periodística. Una cifra interpretada erróneamente o magnificada es capaz de desatar pánico, enredos o decisiones desacertadas entre el público".

Debido a esto, opino que los reporteros requieren confirmar minuciosamente sus testimonios, aclarar los términos de forma sencilla y huir del amarillismo. Los reportes financieros acarrean consecuencias tangibles en la población, demandando así una profunda madurez profesional.

Un ángulo que estimo primordial es la habilidad de estos comunicadores para enlazar los sucesos globales con nuestra rutina. Constantemente oímos sobre el alza de la divisa estadounidense o las variaciones en el barril de crudo, y suele antojarse como un hecho remoto. Pese a ello, dichas fluctuaciones acaban plasmándose en elementos tan próximos como el pasaje del bus, la tanqueada del carro o la canasta familiar. A lo largo del 2026, por citar un caso, la escalada en los carburantes desencadenó subidas en múltiples artículos de primera necesidad y en las tarifas de movilidad urbana. Considero que la misión del redactor económico radica exactamente en traducir cómo aquellos fenómenos externos culminan impactando el existir de los ciudadanos de a pie.

Lo que más me cautiva de esta profesión es que no versa únicamente sobre dígitos, sino sobre relatos de seres humanos y elecciones. Tras cada porcentaje subsisten hogares angustiados por la inflación, empleados luchando por mantener sus puestos y muchachos anhelando horizontes prometedores. De acuerdo al DANE, durante el 2026 la tasa de desocupación en territorio nacional rondó el 8,8 %, evidenciando que aún una gran cantidad de habitantes padece obstáculos financieros y de contratación. En virtud de ello, la labor de la prensa económica sirve para que el colectivo acceda a datos transparentes, asimile su contexto y consolide una perspectiva más analítica ante el rumbo del mercado.