PRENSADOS

Universidad de Pamplona | Programa de Comunicación Social

Creatividad y comunicación más allá del aula

Redactado por: Natalia Suárez | 22 de junio de 2026

Entrevista a Liz Fonseca

Liz Malory Fonseca. Foto: Archivo Liz Fonseca.

En un ambiente cálido y dinámico, propicio para el diálogo reflexivo, mientras el movimiento habitual de estudiantes marcaba el ritmo de la tarde, conversamos con Liz Malory Fonseca Martínez. Entre risas, anécdotas y reflexiones sobre su vida, la estudiante de Comunicación Social compartió las experiencias que han moldeado su personalidad, sus pasiones artísticas y sus aspiraciones profesionales.

Pregunta: Desde muy pequeña has manifestado una conexión muy estrecha con las expresiones artísticas. ¿Cómo recuerdas esos primeros años y de qué manera moldeó tu infancia esa inclinación?

Respuesta: Desde que era niña he sentido un vínculo muy fuerte con el arte. Mientras otros niños pedían juguetes tradicionales, yo prefería que me regalaran pinturas, plastilina y todo tipo de materiales para crear mis propias cosas. Siempre fue mi manera natural de expresarme.

Pregunta: Además de las artes plásticas, la música ocupa un lugar fundamental en tu vida diaria. ¿Cómo llegó la guitarra a tus manos y qué significado tiene para ti en la actualidad?

Respuesta: Empecé a tocar la guitarra a los siete años gracias a mi abuelo, quien me heredó el gusto por la música y me acercó formalmente al mundo del rock. Para mí, tocar la guitarra es una forma especial de conectarme conmigo misma; es mi espacio de desahogo y paz.

Pregunta: Si tuvieras que definir tu personalidad en tres palabras precisas, ¿cuáles elegirías y cómo influyen en la forma en que asimilas tu entorno?

Respuesta: Elegiría imaginativa, analítica y observadora. Creo que son cualidades que reflejan con total exactitud la manera en que veo el mundo y cómo proceso todo lo que sucede a mi alrededor.

Pregunta: A lo largo de tu vida has enfrentado retos complejos. ¿En qué o en quiénes te apoyas para seguir adelante y de qué te sientes más orgullosa hoy en día?

Respuesta: Me siento muy orgullosa de haber aprendido a seguir adelante incluso en los momentos más difíciles. En todo ese proceso, mi mayor pilar ha sido mi familia: mis padres, mis abuelos y mi novio. Ellos siempre han estado presentes, brindándome su apoyo incondicional en cada etapa de mi vida.

Pregunta: Tu perro, Luqui, ha sido tu compañero durante casi una década. ¿Cómo manejas ese vínculo afectivo ahora que estás radicada en Pamplona por tus estudios universitarios?

Respuesta: Actualmente vivo en Pamplona debido a la universidad y aquí no tengo mascotas. Sin embargo, en mi pueblo natal me espera Luqui, mi perro, que me ha acompañado durante casi diez años; el regreso a casa siempre es muy significativo por él.

Pregunta: Al convivir constantemente entre la vida universitaria, las interacciones sociales y tus proyectos, hay un concepto que defiendes firmemente y que no todos valoran: la soledad. ¿Qué valor real le otorgas a esos espacios individuales?

Respuesta: Para mí, la soledad es algo que muchas personas no valoran lo suficiente. Considero que esos momentos a solas son indispensables, ya que nos permiten reflexionar, conocernos mejor a nosotros mismos y crecer genuinamente como personas.

Pregunta: Pasando al plano académico, ¿qué te motivó a elegir la carrera de Comunicación Social y cuáles son las áreas específicas en las que proyectas tu futuro profesional?

Respuesta: Mi decisión de estudiar Comunicación Social nació al descubrir que es una carrera muy amplia que ofrece múltiples caminos. Los campos que más me llaman la atención son el periodismo en prensa y la investigación social. Además, admiro profundamente al periodista Hollman Morris por su destacada trayectoria en la defensa de los derechos humanos, lo cual es un referente para el tipo de trabajo que quiero realizar.

Reflexión final del periodista
Liz Fonseca encarna a una nueva generación de comunicadores que no se limita a la absorción pasiva de conocimientos teóricos dentro del aula de clases. Su perfil analítico y su sensibilidad artística forjada desde la infancia entre lienzos y acordes de rock configuran una mirada crítica e integral, indispensable para el ejercicio del periodismo de investigación actual. En un mundo saturado de ruido y conectividad superficial, su capacidad para valorar la soledad y la observación minuciosa promete convertirse en su mayor fortaleza para relatar las realidades con rigor, empatía y compromiso social.


Todo pasa por algo

Redactado por: Nicole Galvis | 22 de junio de 2026

Liz Fonseca con auriculares y micrófono

Liz Malory Fonseca. Foto: Archivo Liz Fonseca.

Presentando a Liz Malory Fonseca, una chica oriunda de Corrales la ciudad Luz de Boyacá. Hace parte del equipo de producción del periódico Prensados donde no solo hay trabajo académico, sino que detrás existen valores, gustos, pensamientos y formas diferentes de ver y afrontar la vida.

Nicole Galvis: Ahora que vive sola, ¿Cómo ha sido transitar la independencia en estos dos años que lleva en Pamplona?

Liz Fonseca: Bueno, pues ha sido como una montaña rusa, porque al principio fue un shock impresionante, uno está perdido, no sabe nada, a nadie le enseña qué es lo que tiene que hacer, para dónde ir, dónde coger, a quién preguntarle, porque por más que uno le pida a alguien que le ayude, digamos a la familia, uno está acá solo, entonces al principio fue súper duro. Pero con el tiempo y ya conociendo gente, se va adaptando y pues cada vez se vuelve más fácil.

N.G. En el proceso de conocer y aprender aspectos de otra cultura, ¿Qué experiencia ha sido la más significativa hasta el momento?

L.F. Pues yo creo que, conocer gente que está igual que uno, digamos que llegaron a Pamplona también solos, sin nada, entonces como encontrar gente que se sienten igual de perdidos, que se siente como que se puede tener una familia, ha sido como lo más significativo hasta ahora.

N.G. ¿Hay algo que extrañe de su hogar que aquí en Pamplona haya sido difícil de encontrar hasta el momento?

L.F. Yo creo que la comida, sobre todo la comida típica de mi pueblo, de mi municipio. Sí, la comida sobre todo es lo que más ha sido difícil.

N.G. Teniendo en cuenta que un componente importante de la carrera es el trabajo con comunidades, ¿Cómo se ha sentido al tener cercanía y tomar la iniciativa para hacer trabajo de campo con las personas de la ciudad?

L.F. Bueno, pues, primero que todo nervios, o sea, como las primeras veces que me acuerdo que tuvimos que hacer trabajo de campo pues siempre es como los nervios, no saber bien qué preguntar o si uno lo está haciendo bien. Pero pues siento que ya con las herramientas de clase y todo eso, uno ya sabe más o menos por qué camino llegar.

N.G. ¿Hay algún rasgo de su personalidad que se haya fortalecido o cambiado desde que reside aquí en contraste con años anteriores?

L.F. Yo siento que he cambiado mucho la forma de socializar porque siento que no sé, al llegar acá, yo sé que de pronto sería, al contrario, me expandiría más, pero me volví mucho más asocial. La verdad, sí. Siento que tal vez hubiera sido, al revés, pensaría mucho que de pronto al ir a un lugar mucho más grande y de todo, conocer mucha más gente cambiaría, pero no sé, con el tiempo me ha gustado más la soledad, es algo mío.

N.G. ¿Cómo ha sido la experiencia de ir construyendo nuevas relaciones sociales?

L.F. O sea, personalmente, conocer gente me ha parecido un poquito hasta complicado porque a veces uno siente que, de pronto, estando en la universidad, uno siempre viene con la misma idea como de conocer y, pues, no sale siempre bien, pero a veces uno se da cuenta que las personas tienen diferente mentalidad y personalidad. Es como chocante conocer diferentes personas porque me doy cuenta que es algo normal, pero que hay gente muy diferente en muchos aspectos.

N.G. ¿Qué le llama la atención de las personas que ha conocido o espera conocer en un futuro?

L.F. Yo creo que lo que me gusta de las personas es que sean abiertas a los pensamientos, mentalidades, saber que no todos somos iguales. Que alguien por cualquier preferencia, en cualquier aspecto que tenga no sea juzgado y se entienda. Siento que con las personas con las que yo he seguido y me sigo hablando desde el principio hasta el fin, es porque he sentido que también tienen ese tipo de empatía y que son personas abiertas.

N.G. ¿Qué significado tiene para usted lograr terminar la carrera en un futuro?

L.F. Pues el significado que tiene para mí es cumplir el sueño que en algún momento pensé cuando estaba tratando de escoger una carrera. Más o menos como a los 16, 17 años, yo sí estaba pensando cuál y elegí Comunicación Social, investigando y todo. Siento que mi yo de 16 años pensó que era algo imposible, algo difícil. Que todo lo que miraba de televisión, de audiovisual, de prensa era algo que yo veía imposible y ahorita al culminarlo en unos años creo que es como lo que mi yo hace cuatro años no hubiera creído.

N.G. ¿Qué momento del día prefiere ver o disfrutar y por qué?

L.F. Mi momento favorito del día, yo creo que es cuando llego a mi casa. La verdad después de un día que esté afuera de mi casa todo el día, sea en clase o sea en otras cosas, otras actividades sociales, mi momento favorito es cuando llego a mi casa, me quito los zapatos y no sé, hablo con mi familia, es como el momento que más me gusta del día.

N.G. ¿Hay alguna palabra o frase favorita que esté dentro de su repertorio diario?

L.F. Lo que siempre pasa por mi mente es que todo pasa por algo. O sea, lo que no es para uno, no es para uno y ya, no es como uno quedarse y pensando por qué no pasó o por qué no lo hice, todo pasa por algo.

N.G. ¿Existe alguna relación directa entre la carrera que está estudiando con algún hobby que tenga en el momento?

L.F. Bueno, actualmente no, pero cuando yo tenía, no sé, como cuando empecé con las cosas de tecnología, de que me dieron mi primer teléfono y tuve internet, editar. Fue algo como un hobby y luego me di cuenta que puede hacer parte de una carrera y era lo que más me llamaba la atención.

N.G. ¿Cómo era Liz hace dos años?

L.F. Siento que hace dos años un rasgo que tenía muy marcado era ser impulsiva. Era muy impulsiva de pronto con lo que decía, en las acciones que tomaba, obviamente hasta el día de hoy a veces lo tengo, pero siento que trato de pensar dos veces antes de hacer las cosas, lo pienso mucho más, algo que antes la verdad no hacía.

N.G. ¿Qué actividad o acción la hace sentir tranquila o en paz?

L.F. Algo que me tranquiliza, yo siento que está entre escuchar música y pintar, es algo que me desconecta y me libera. Cuando tengo el tiempo lo hago.

N.G. ¿Por cuál aspecto de su personalidad le gusta o le gustaría ser reconocida?

L.F. La verdad yo siempre he sido una persona empática. Siento que desde pequeña me lo han inculcado y siento que es algo que siempre trato de tener, así de pronto por diferentes circunstancias no lo haya hecho, siempre trato de ponerme los zapatos de los demás en cualquier aspecto.

Liz, una mujer tranquila y serena. Aplicada y responsable, está en quinto semestre de Comunicación Social de la Universidad de Pamplona, es Boyacense y estudiante foránea. Desde la guitarra hasta la música y la pintura, ha encontrado en el arte un complemento para la academia. Espera que a través de las bases y las herramientas que la educación superior le está proporcionando pueda desempeñar y cumplir además de tareas relacionadas con la carrera, poder disfrutar de muchas formas el camino de la vida ella misma y con quienes la acompañen.