En 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño. Este tratado, que ya ha sido ratificado por todos los países del mundo con dos excepciones, explica los derechos de todos los niños a la salud, la educación, condiciones de vida adecuadas, el esparcimiento y el juego, la protección de la pobreza, la libre expresión de sus opiniones y muchos más.
Muchas organizaciones luchan por proteger los derechos de los niños, sin embargo, no hay que olvidar que esa obligación no recae solamente en esas instituciones, sino que toda la sociedad debe velar porque se cumplan estos derechos.
Hace diez años la Universidad de Pamplona ha venido prestando un servicio especialmente para velar por dos derechos fundamentales de los niños: el derecho a la educación y el derecho a la recreación.
El Centro de Atención Integral Materno Infantil de la Universidad de Pamplona (CAIMIUP) brinda el servicio de educación inicial a los hijos de estudiantes y docentes del alma mater. Además, ofrece a la comunidad el servicio de educación especial a niños entre los 2 y 15 años de edad.
Según Liliana Flórez, Asesora Pedagógica del CAIMIUP, este proyecto se ha fortalecido gracias a un convenio que existe con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). La entidad adscrita al Ministerio de Protección Social, facilita a seis madres comunitarias encargadas del área de guardería y dos especialistas que lideran la parte de educación especial.
El CAIMIUP también ofrece el servicio de SalaCuna para los más pequeños, pues brinda la educación primaria para los menores, que los ayudará para su desarrollo.
Los cupos se solicitan en los meses de octubre y noviembre para el año siguiente. Los hijos de estudiantes y docentes con SISBEN 1 y 2 tendrán mayor privilegio en la selección de los pequeños estudiantes.