Nota de Prensa No 390 de octubre de 2026
La Universidad de Pamplona se viste de gala y abraza a padres, familiares y amigos de los nuevos profesionales que hoy reciben su título, resultado de su esfuerzo, compromiso y dedicación que ejercieron durante alrededor de cinco años de vida académica.
Esta ceremonia de grado se convirtió también en un espacio para reconocer a las familias que estuvieron presentes durante este proceso. Con alegría llegaron para acompañar a los recién graduados en uno de los momentos más significativos de su trayectoria académica, celebrando no solo la obtención de un título, sino también todo lo que representa haber llegado hasta allí.
Para Dianis Becerra, madre de uno de los graduandos, ver a su hijo recibir el título profesional significó la satisfacción de verlo cumplir aquello que se propuso desde el inicio de su formación. Su hijo, graduado del programa de Administración de Empresas, alcanzó la meta de formarse en la profesión que había elegido.
“Es un sueño muy grande cumplir lo que él quería estudiar, su profesión, Administración de Empresas”, expresó Dianis, quien resumió en estas palabras la importancia de acompañar a un hijo en la materialización de una meta que alguna vez comenzó como un proyecto y que hoy se convierte en una realidad profesional.
La graduación, de esta manera, adquiere una dimensión que trasciende el ámbito académico. Para las familias, representa la oportunidad de mirar hacia atrás y reconocer el camino recorrido, pero también de proyectar a los nuevos profesionales hacia los retos que vienen.
En el caso de Fabián Pizarro Martínez, padre de uno de los graduandos, este momento estuvo acompañado por sentimientos de orgullo y satisfacción. Para él, alcanzar esta meta fue también resultado del esfuerzo y del acompañamiento familiar, siempre con la confianza puesta en que su hijo pudiera cumplir su sueño.
“Es un motivo de orgullo, de satisfacción, la gracia de Dios siempre nos acompañó a esforzarnos y a dar todo para que él pudiera cumplir ese sueño”, manifestó Fabián Pizarro Martínez.
Su reflexión también puso sobre la mesa una idea fundamental para quienes hoy culminan su formación universitaria: graduarse no significa dejar de aprender. Por el contrario, representa el comienzo de una nueva etapa en la que los conocimientos adquiridos deben convertirse en herramientas para afrontar nuevos desafíos y aportar a quienes los rodean.
“Este camino aún no ha terminado, la enseñanza siempre sigue, el aprendizaje siempre sigue”, señaló Fabián, quien además invitó a su hijo a llevar consigo lo aprendido durante su paso por la Universidad de Pamplona y a convertirse en un ejemplo para familiares y amigos.
Las historias de Dianis y Fabián reflejan una dimensión muchas veces silenciosa de las graduaciones: la de las familias que acompañan, esperan y celebran. Aunque son los estudiantes quienes reciben el diploma, detrás de ese momento existe una red de apoyo que también encuentra en esta ceremonia una oportunidad para sentirse parte del logro.
Así, la Universidad de Pamplona no solo celebra la culminación de un proceso académico, sino también los sueños que llegan a buen puerto y las nuevas metas que comienzan a construirse, porque cada título representa una historia distinta y, en muchas de ellas, el orgullo de una familia que también siente que hoy se gradúa un poco.
Dra. Gladis Gélves Suárez
Oficina de Comunicación y Prensa
Apoyo periodístico: Eduardo Santos, pasante de Comunicación Social.
Universidad de Pamplona: Formando nuevas generaciones con sello de excelencia comprometidos
con la transformación social de las regiones y un país en paz
Institución de Educación sujeta a Inspección y Vigilancia del Ministerio de Educación Nacional